Emigrar es una de las acciones mas duras y dificiles que una persona puede tomar.
En el pueblo de Garachico, en la isla de Tenerife, hay una estatua de una persona llevando unas maletas, corriendo en dirección a América. Lo mas llamativo de la estatua es que el viajero tiene un hueco donde debería estar su corazón. Básicamente, es una buena metáfora de lo que significa ser un emigrante.
Como emigrante que soy, me siento identificado con dicha estatua debido a que, a pesar de la rabia, el dolor y el odio que puedo sentir por el estado de la Venezuela presente, mi corazón aún está ahí. No puedo dejar de pensar en mi país, la tierra que me vio nacer y que me ha dado la formación que poseo. Quizás por eso es que siento tanta rabia y dolor por Venezuela. Probablemente sea ese el motivo por el cual escucho la radio de Venezuela a través de Internet, veo Globovisión o leo las noticias desde allá.
Para quien quiera irse del ex-país, quisiera puntualizar algunas ideas al respecto.
1.- El emigrante nunca es recibido con los brazos abiertos, de hecho, no le importas a casi nadie a donde quiera que llegues.
2.- El emigrante debe aprender todo de nuevo. Debe aprender los modismos y formas de hablar de la localidad, debe adaptarse a las costumbres locales, incluso hasta algunas probablemente consideradas como ridículas o desfasadas. No importa tu opinión al respecto, son sus costumbres y debes respetarla.
3.- El proceso de adaptación al país es largo y complejo. Es normal que el emigrante se deprima debido a que no tiene un suelo sólido donde pisar ni tiene una meta clara hacia donde ir.
4.- No hay garantías de éxito para el emigrante. Emigrar es una apuesta de muy alto riesgo donde, con suerte, tus sueños se hacen realidad; pero si no tienes suerte puedes perder lo poquito que pudiste reunir antes de irte del país.
Honestamente, he sido muy afortunado al haberme ido. Me ha ido bien, hasta el momento; pero si hubiera sabido las vicisitudes por las que iba a pasar... quizás no me hubiera ido con tanto optimismo como cuando me fuí.
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lunes, 31 de agosto de 2009
jueves, 27 de agosto de 2009
El futuro.
¿Por qué emigré?
Hace poco mas de cuarenta años, mis padres decidieron, de la misma forma que habían hecho mis abuelos, bisabuelos y tatarabuelos, irse de su terruño natal con el sueño de labrarse un porvenir mas risueño para sí mismos y para sus familias. Recuerdo los encendidos relatos de mi padre con respecto a las aventuras y penurias que pasaron mis bisabuelos, y las historias que, de primera mano, me contó mi abuelo acerca de sus experiencias en Cuba primeramente y luego en Venezuela. Todas esas historias tienen como común denominador la lucha para brindar a sus familiar un futuro mas risueño.
Y es que, por lo menos para mí, todos queremos brindar a nuestras familias el mejor futuro posible, que nuestros hijos no pasen por las penurias o dificultades que hemos pasado y que se encuentren mejor preparados que nosotros en su momento.
De la misma forma que mis bisabuelos legaron a sus hijos la mayor riqueza que existía en el momento (Las tierras de labranza), mis padres me legaron lo que en su generación consideraban la mayor riqueza: La educación. De hecho, los adultos de mi generación en mi familia somos los que tenemos mayor nivel educativo de toda nuestra historia.
Mis padres, haciendo los mayores esfuerzos, procuraron que tuviera la mejor educación posible y me brindaron todo su apoyo para que llegase a ser la persona que soy en la actualidad. Y ahora que soy padre, quiero que Anna Celeste, mi hija, tenga todas las oportunidades para que pueda ser mejor que yo, que sea una mujer mas preparada, que sea una buena ciudadana, una buena mujer y una buena persona. Quiero que tenga la mejor educación posible y, de paso, que tenga los mejores valores posibles.
Esa es una razón por la cual emigré de Venezuela junto a Lennys. El país que me vió nacer hace cuarenta años cambió radicalmente en éstos últimos diez años y podría asegurar tranquilamente que la decadencia y el atraso son los ideales del gobierno. Venezuela se ha convertido en el País del Revés. Los nuevos hábitos que se cultivan son la arbitrariedad, la discrecionalidad, el cinismo, el abuso, el oportunismo y la falta de escrúpulos. Se fomentan y exaltan la miseria, la pobreza, la vagancia y la violencia, mientras se penalizan el trabajo tesonero, la mística, la dedicación, el afán de superación y hasta disentir.
¿Existe algún futuro brillante y esperanzador en la Venezuela presente?. A la luz de la criminalización del disenso, el fomento de la cultura de la miseria y el descenso de la calidad de la educación, mucho me temo que el legado que recibirán los niños en Venezuela será un país decadente, depravado, anarquizado y desmoralizado.
Ese futuro no lo quiero para Anna.
Hace poco mas de cuarenta años, mis padres decidieron, de la misma forma que habían hecho mis abuelos, bisabuelos y tatarabuelos, irse de su terruño natal con el sueño de labrarse un porvenir mas risueño para sí mismos y para sus familias. Recuerdo los encendidos relatos de mi padre con respecto a las aventuras y penurias que pasaron mis bisabuelos, y las historias que, de primera mano, me contó mi abuelo acerca de sus experiencias en Cuba primeramente y luego en Venezuela. Todas esas historias tienen como común denominador la lucha para brindar a sus familiar un futuro mas risueño.
Y es que, por lo menos para mí, todos queremos brindar a nuestras familias el mejor futuro posible, que nuestros hijos no pasen por las penurias o dificultades que hemos pasado y que se encuentren mejor preparados que nosotros en su momento.
De la misma forma que mis bisabuelos legaron a sus hijos la mayor riqueza que existía en el momento (Las tierras de labranza), mis padres me legaron lo que en su generación consideraban la mayor riqueza: La educación. De hecho, los adultos de mi generación en mi familia somos los que tenemos mayor nivel educativo de toda nuestra historia.
Mis padres, haciendo los mayores esfuerzos, procuraron que tuviera la mejor educación posible y me brindaron todo su apoyo para que llegase a ser la persona que soy en la actualidad. Y ahora que soy padre, quiero que Anna Celeste, mi hija, tenga todas las oportunidades para que pueda ser mejor que yo, que sea una mujer mas preparada, que sea una buena ciudadana, una buena mujer y una buena persona. Quiero que tenga la mejor educación posible y, de paso, que tenga los mejores valores posibles.
Esa es una razón por la cual emigré de Venezuela junto a Lennys. El país que me vió nacer hace cuarenta años cambió radicalmente en éstos últimos diez años y podría asegurar tranquilamente que la decadencia y el atraso son los ideales del gobierno. Venezuela se ha convertido en el País del Revés. Los nuevos hábitos que se cultivan son la arbitrariedad, la discrecionalidad, el cinismo, el abuso, el oportunismo y la falta de escrúpulos. Se fomentan y exaltan la miseria, la pobreza, la vagancia y la violencia, mientras se penalizan el trabajo tesonero, la mística, la dedicación, el afán de superación y hasta disentir.
¿Existe algún futuro brillante y esperanzador en la Venezuela presente?. A la luz de la criminalización del disenso, el fomento de la cultura de la miseria y el descenso de la calidad de la educación, mucho me temo que el legado que recibirán los niños en Venezuela será un país decadente, depravado, anarquizado y desmoralizado.
Ese futuro no lo quiero para Anna.
viernes, 10 de julio de 2009
El último noticiero desde Milton.
jueves, 9 de julio de 2009
TVE Las Palmas (Milton): El final de una era.
Nada permanece estático, inmutable, fijo. Lo que hasta ayer era certezas, hoy son incertidumbres.
Dentro de dos semanas estrenaremos un centro nuevo de emisión, el centro de producción de televisión mas avanzado y moderno de toda España, así que nos mudamos de nuestra Casa: La Casa de TVE en la Plazoleta de Milton.
Nuestra Casa.
El día 30 de Junio terminamos la temporada de dos programas, mañana se graba el último Tenderete de la temporada en Tenerife, y mañana es el último TeleCanarias desde el estudio que, desde hace casi cuarenta años, ha cumplido su función. A partir de ahora haremos el TeleCanarias desde Tenerife por al menos dos semanas hasta que los estudios nuevos estén concluidos.
No es fácil decirle adiós a un lugar con tantos recuerdos. La mayoría del personal se ha ido de vacaciones, y de los que quedan, la mayoría comenzará a laborar en La Feria a partir del lunes. Solamente quedaremos cuatro personas a partir del lunes en la Casa, y para el lunes 20 de Julio, con la llegada del apagón analógico, también habrá llegado el final de una era.
Mañana tomaré las últimas fotos de Milton y sus estudios, ya que, cuando termine el noticiero, comenzará el desmantelamiento y la mudanza de la producción.
Dentro de dos semanas estrenaremos un centro nuevo de emisión, el centro de producción de televisión mas avanzado y moderno de toda España, así que nos mudamos de nuestra Casa: La Casa de TVE en la Plazoleta de Milton.
Nuestra Casa.
El día 30 de Junio terminamos la temporada de dos programas, mañana se graba el último Tenderete de la temporada en Tenerife, y mañana es el último TeleCanarias desde el estudio que, desde hace casi cuarenta años, ha cumplido su función. A partir de ahora haremos el TeleCanarias desde Tenerife por al menos dos semanas hasta que los estudios nuevos estén concluidos.
No es fácil decirle adiós a un lugar con tantos recuerdos. La mayoría del personal se ha ido de vacaciones, y de los que quedan, la mayoría comenzará a laborar en La Feria a partir del lunes. Solamente quedaremos cuatro personas a partir del lunes en la Casa, y para el lunes 20 de Julio, con la llegada del apagón analógico, también habrá llegado el final de una era.
Mañana tomaré las últimas fotos de Milton y sus estudios, ya que, cuando termine el noticiero, comenzará el desmantelamiento y la mudanza de la producción.
jueves, 2 de julio de 2009
Una historia heroica
¿Qué son los héroes?
Ayer estuve conversando durante varias horas con una persona muy querida para mí, Armstrong, una persona a quien no había visto en varios años, y las noticias que me comentó me dejaron impactado durante toda la noche. Armstrong estaba muy delicado de salud a consecuencia de una enfermedad muy rara en la médula ósea que causa una disminución importante en la regeneración de los hematíes en la sangre, y el tratamiento para atender esa enfermedad ha impactado en las plaquetas y el sistema inmune.
Ayer conversé con él y, por un momento, parecía que nos habíamos visto apenas ayer por la familiaridad, la cordialidad y la calidez que transmitía su voz, y de no haber sido que lo vi con mis propios ojos, hubiera creído que se sometió a un tratamiento criogénico o vendido su alma al diablo para mantenerse igual a pesar del tiempo transcurrido.
Los héroes de verdad son personas de carne y hueso, son seres ordinarios expuestos a situaciones extraordinarias, individuos que deben tomar decisiones trascendentales y luchan para salir adelante. Los héroes de verdad tienen miedo a la muerte, transitan por sendas raramente exploradas y tienen como compañeros de viaje a la fe, la determinación, la incertidumbre, el miedo y el coraje.
Armstrong es uno de esos héroes. Se ha ganado mi mas absoluto respeto, y le deseo de todo corazón que pueda salir con bien del trance en el que se encuentra ahora mismo.
Ayer estuve conversando durante varias horas con una persona muy querida para mí, Armstrong, una persona a quien no había visto en varios años, y las noticias que me comentó me dejaron impactado durante toda la noche. Armstrong estaba muy delicado de salud a consecuencia de una enfermedad muy rara en la médula ósea que causa una disminución importante en la regeneración de los hematíes en la sangre, y el tratamiento para atender esa enfermedad ha impactado en las plaquetas y el sistema inmune.
Ayer conversé con él y, por un momento, parecía que nos habíamos visto apenas ayer por la familiaridad, la cordialidad y la calidez que transmitía su voz, y de no haber sido que lo vi con mis propios ojos, hubiera creído que se sometió a un tratamiento criogénico o vendido su alma al diablo para mantenerse igual a pesar del tiempo transcurrido.
Los héroes de verdad son personas de carne y hueso, son seres ordinarios expuestos a situaciones extraordinarias, individuos que deben tomar decisiones trascendentales y luchan para salir adelante. Los héroes de verdad tienen miedo a la muerte, transitan por sendas raramente exploradas y tienen como compañeros de viaje a la fe, la determinación, la incertidumbre, el miedo y el coraje.
Armstrong es uno de esos héroes. Se ha ganado mi mas absoluto respeto, y le deseo de todo corazón que pueda salir con bien del trance en el que se encuentra ahora mismo.
jueves, 23 de abril de 2009
Previsiones.
Uno de los momentos mas tensos y duros que he vivido ha sido el momento culminante del embarazo de Lennys. Durante dos semanas viví con el corazón en un puño debido a que, de forma intempestiva, Lennys sentía fuertes dolores que, para nosotros, padres primerizos, interpretaba como signo del nacimiento inminente. Poco a poco, sin querer darme cuenta, el stress producto de la llegada de Anna al mundo se fue acumulando, pero el clímax de la acumulación llegó el día cuando, por fin, fuimos al hospital para el alumbramiento.
Nadie puede prepararte al momento del parto. No importa lo que te digan, tus padres, tus amigos, tus hermanos, tus vecinos. La experiencia del parto es única, terrible y, al mismo tiempo, sublime. El aviso final, las contracciones cada hora, llegaron antes de la medianoche, cuando el único sonido que se escuchaba era el de los grillos y la única luz la brindaba una luna llena en un firmamento repleto de estrellas. Salimos hacia el hospital, yo conduciendo despacio por una autopista desierta y tratando de contar chistes y comentarios graciosos para que Lennys pudiera distraerse un poco del sufrimiento que acarreaba. Llegamos al hospital a las 2 de la mañana y, allí ingresaron a mi esposa en el Paritorio mientras comenzaba mi espantoso calvario del día. Lennys pasó en esa estancia casi catorce horas, y yo tuve que quedarme en la sala de espera por unas desgraciadas doce horas. Doce malparidas horas donde nadie del hospital me decía nada con respecto a mi esposa o mi hija por venir. Doce espantosas horas donde estaba mas solo que la una, cuya única compañía conocida era mi sombra. A las cuatro de la tarde, hecho una furia, formé un alboroto enorme en el hospital por esa situación... y me dejaron entrar en el Paritorio a ver a mi esposa bella bajo los efectos de la epidural, pálida, sudorosa y ojerosa. Dos horas después, entramos a la sala de parto y pude presenciar y vivir el primer momento en que Anna llegó a éste mundo.
No todo en ésta vida puede preveerse. Siempre pueden salir complicaciones que destrocen los planes mas meticulosamente planificados, y, a veces, la vida da giros inesperados que te exigen planificar de forma muy poco ortodoxa. Por ejemplo, para quienes me conocen, ¿Quién iba a pensar que yo explotaría de furia ciega en un hospital?... o que veinticuatro horas después, yo iba a estar ingresado en Urgencias de ese mismo hospital porque me desmayé debido a todo el stress acumulado.
Una tentación muy grande que siento a veces es querer tener todas las cosas atadas y muy bien atadas, es decir, planificar todo lo que voy a hacer durante el día hasta el mas mínimo detalle. En éste punto soy bastante estricto conmigo mismo, me gusta cumplir con las metas trazadas hasta donde me permitan los imponderables. Y es ahí donde intervienen esas variables aleatorias, que como el ruido blanco, son imprevisibles, inesperadas y omnipresentes. Mas de una vez, mis planes diseñados y calculados con mimo se desarrollan de forma totalmente diferente a como había pensado gracias a los imprevistos. Por ésta razón trato de no planificar mucho las cosas y dejar que sea la situación del momento la que dicte los correctivos que debo implementar.
Por cierto, una de las mas grandes paradojas con respecto a éste tema ocurre con la televisión. En teoría se supone que, en la tele, todo está milimétricamente calculado, que los programas se llaman así porque siguen una secuencia lineal invariante, y que hasta el "Aló Presidente" tiene un guión y alguien que le sopla a Chávez las cosas que debe decir a través del audífono que lleva en su oreja izquierda (Si no se han fijado, observen con atención en un close-up para que lo vean). No hay lugar en el mundo donde el tiempo sea mas tirano que en los medios de comunicación audiovisuales y, aún en ésos lugares, la improvisación, el actuar sobre la marcha, el solucionar inconvenientes totalmente inesperados, tienen un espacio mucho mas amplio que el que trasluce a través de la pantalla. Al final, lo que cuenta es que el muñequito siga apareciendo en pantalla. No importa cómo.
Es mucho mas valioso ser flexible y creativo ante las situaciones que ser previsor, al menos para mí.
Nadie puede prepararte al momento del parto. No importa lo que te digan, tus padres, tus amigos, tus hermanos, tus vecinos. La experiencia del parto es única, terrible y, al mismo tiempo, sublime. El aviso final, las contracciones cada hora, llegaron antes de la medianoche, cuando el único sonido que se escuchaba era el de los grillos y la única luz la brindaba una luna llena en un firmamento repleto de estrellas. Salimos hacia el hospital, yo conduciendo despacio por una autopista desierta y tratando de contar chistes y comentarios graciosos para que Lennys pudiera distraerse un poco del sufrimiento que acarreaba. Llegamos al hospital a las 2 de la mañana y, allí ingresaron a mi esposa en el Paritorio mientras comenzaba mi espantoso calvario del día. Lennys pasó en esa estancia casi catorce horas, y yo tuve que quedarme en la sala de espera por unas desgraciadas doce horas. Doce malparidas horas donde nadie del hospital me decía nada con respecto a mi esposa o mi hija por venir. Doce espantosas horas donde estaba mas solo que la una, cuya única compañía conocida era mi sombra. A las cuatro de la tarde, hecho una furia, formé un alboroto enorme en el hospital por esa situación... y me dejaron entrar en el Paritorio a ver a mi esposa bella bajo los efectos de la epidural, pálida, sudorosa y ojerosa. Dos horas después, entramos a la sala de parto y pude presenciar y vivir el primer momento en que Anna llegó a éste mundo.
No todo en ésta vida puede preveerse. Siempre pueden salir complicaciones que destrocen los planes mas meticulosamente planificados, y, a veces, la vida da giros inesperados que te exigen planificar de forma muy poco ortodoxa. Por ejemplo, para quienes me conocen, ¿Quién iba a pensar que yo explotaría de furia ciega en un hospital?... o que veinticuatro horas después, yo iba a estar ingresado en Urgencias de ese mismo hospital porque me desmayé debido a todo el stress acumulado.
Una tentación muy grande que siento a veces es querer tener todas las cosas atadas y muy bien atadas, es decir, planificar todo lo que voy a hacer durante el día hasta el mas mínimo detalle. En éste punto soy bastante estricto conmigo mismo, me gusta cumplir con las metas trazadas hasta donde me permitan los imponderables. Y es ahí donde intervienen esas variables aleatorias, que como el ruido blanco, son imprevisibles, inesperadas y omnipresentes. Mas de una vez, mis planes diseñados y calculados con mimo se desarrollan de forma totalmente diferente a como había pensado gracias a los imprevistos. Por ésta razón trato de no planificar mucho las cosas y dejar que sea la situación del momento la que dicte los correctivos que debo implementar.
Por cierto, una de las mas grandes paradojas con respecto a éste tema ocurre con la televisión. En teoría se supone que, en la tele, todo está milimétricamente calculado, que los programas se llaman así porque siguen una secuencia lineal invariante, y que hasta el "Aló Presidente" tiene un guión y alguien que le sopla a Chávez las cosas que debe decir a través del audífono que lleva en su oreja izquierda (Si no se han fijado, observen con atención en un close-up para que lo vean). No hay lugar en el mundo donde el tiempo sea mas tirano que en los medios de comunicación audiovisuales y, aún en ésos lugares, la improvisación, el actuar sobre la marcha, el solucionar inconvenientes totalmente inesperados, tienen un espacio mucho mas amplio que el que trasluce a través de la pantalla. Al final, lo que cuenta es que el muñequito siga apareciendo en pantalla. No importa cómo.
Es mucho mas valioso ser flexible y creativo ante las situaciones que ser previsor, al menos para mí.
lunes, 13 de abril de 2009
De batallas y evolución.
¿Qué es evolucionar?
Según el Diccionario de la Real Academia Española, evolucionar, "Dicho de un organismo o de otra cosa: Desenvolverse, desarrollarse, pasando de un estado a otro." Evolucionar, para mí, sería ir mejorando progresivamente, resolviendo cualquier tara o situación dificil que sea adversa para mi desarrollo. Sin embargo, mientras mas observo y conozco historias de personas cercanas, mas me convenzo que, como ser humano, no he "evolucionado".
¿En qué hemos avanzado?. Si solamente pensamos en la parte material de la vida, ahora conocemos mas cosas de la naturaleza, buscamos controlar la energía y creamos cualquier cantidad de cachivaches y objetos para hacernos las tareas cotidianas mas fáciles, o simplemente para entreternos; pero ésta forma de ver la vida es simplista y vacía. Ahora, si trato de aplicar ese mismo rasero al comportamiento humano, descubro que no hemos avanzado ni un milímetro. Escucho las historias ajenas, sus batallas ganadas y perdidas, sus miserias y grandezas, y siento que esa percepción de estancamiento se reafirma en gran medida.
Como personas, somos capaces de hacer los actos mas sublimes... y los mas oscuros, casi sin pestañear. Me identifico con esas historias, con esas batallitas porque me muestran claramente, no solamente que no soy perfecto, sino que puedo ser de las personas mas imperfectas que puedan existir. Soy capaz de amar y de odiar en igual grado. Soy capaz de mentir y engañar, de hacer daño porque puedo y quiero, de manipular para conseguir que mis caprichos se hagan realidad... y señalar con el dedo por faltas que otros han cometido sin siquiera detenerme a ver si yo cometía una transgresión mayor, como si yo fuese mejor que cualquiera.
¿Evolución?. ¿Cuál evolución?. Doy gracias a Dios que éstas palabras que escribo son como polvo en el viento, son solamente ruido blanco y nada mas.
Según el Diccionario de la Real Academia Española, evolucionar, "Dicho de un organismo o de otra cosa: Desenvolverse, desarrollarse, pasando de un estado a otro." Evolucionar, para mí, sería ir mejorando progresivamente, resolviendo cualquier tara o situación dificil que sea adversa para mi desarrollo. Sin embargo, mientras mas observo y conozco historias de personas cercanas, mas me convenzo que, como ser humano, no he "evolucionado".
¿En qué hemos avanzado?. Si solamente pensamos en la parte material de la vida, ahora conocemos mas cosas de la naturaleza, buscamos controlar la energía y creamos cualquier cantidad de cachivaches y objetos para hacernos las tareas cotidianas mas fáciles, o simplemente para entreternos; pero ésta forma de ver la vida es simplista y vacía. Ahora, si trato de aplicar ese mismo rasero al comportamiento humano, descubro que no hemos avanzado ni un milímetro. Escucho las historias ajenas, sus batallas ganadas y perdidas, sus miserias y grandezas, y siento que esa percepción de estancamiento se reafirma en gran medida.
Como personas, somos capaces de hacer los actos mas sublimes... y los mas oscuros, casi sin pestañear. Me identifico con esas historias, con esas batallitas porque me muestran claramente, no solamente que no soy perfecto, sino que puedo ser de las personas mas imperfectas que puedan existir. Soy capaz de amar y de odiar en igual grado. Soy capaz de mentir y engañar, de hacer daño porque puedo y quiero, de manipular para conseguir que mis caprichos se hagan realidad... y señalar con el dedo por faltas que otros han cometido sin siquiera detenerme a ver si yo cometía una transgresión mayor, como si yo fuese mejor que cualquiera.
¿Evolución?. ¿Cuál evolución?. Doy gracias a Dios que éstas palabras que escribo son como polvo en el viento, son solamente ruido blanco y nada mas.
domingo, 5 de octubre de 2008
Hipocresía o el valor de la sinceridad.
Según el DRAE, hipocresía es el fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan. Yo me atrevería a añadir que la hipocresía es actuar de forma contraria a lo que se expresa con palabras.
Para mi, quien diga que es total y absolutamente sincero en su vida es un mentiroso patológico, una persona que se autoengaña creyendo que puede ir por la vida diciendo lo que piensa con total libertad. El problema está en que hablar con total franqueza y sinceridad tiene un precio muy alto: Las personas no quieren oir verdades, sobre todo si son incómodas. Las personas solamente escuchan lo que desean escuchar, como amenazas, ataques o alabanzas. Expresar una opinión franca y sincera muchas veces te acarrea conflictos y problemas de dificil solución porque las "verdades" ofenden. No se ustedes, pero yo estoy en un momento en el cual no deseo tener problemas ni conflictos con nadie, sobre todo si dichos conflictos son de muy larga duración y/o afectan mis relaciones interpersonales con terceros. Por ello reconozco públicamente que soy un hipócrita.
Existen personas a las cuales apenas soporto porque me parecen antipáticas, inaguantables, demandantes, porque son abusadoras y prepotentes, porque se creen el último vaso de coca-cola en el desierto, etc. Esas personas generalmente me hacen poner de muy mal humor en pocos momentos y, sinceramente, desearía que me buscasen cuando mucho una vez cada muerte de Papa. Pero esas personas, por el otro lado, se han vuelto importantes en mi vida y han calado hondo en mi ser. Por esa razón es que soy hipócrita, porque aunque son relaciones ponzoñosas para mí, el estar sin esas personas es aún peor.
No se si alguna vez lograré conseguir una solución eficaz para dicho problema, mientras tanto seguiré expresándome tan libremente como pueda tanto por éste medio como con las personas a las que le tengo mayor aprecio y cariño.
Hasta otra.
Para mi, quien diga que es total y absolutamente sincero en su vida es un mentiroso patológico, una persona que se autoengaña creyendo que puede ir por la vida diciendo lo que piensa con total libertad. El problema está en que hablar con total franqueza y sinceridad tiene un precio muy alto: Las personas no quieren oir verdades, sobre todo si son incómodas. Las personas solamente escuchan lo que desean escuchar, como amenazas, ataques o alabanzas. Expresar una opinión franca y sincera muchas veces te acarrea conflictos y problemas de dificil solución porque las "verdades" ofenden. No se ustedes, pero yo estoy en un momento en el cual no deseo tener problemas ni conflictos con nadie, sobre todo si dichos conflictos son de muy larga duración y/o afectan mis relaciones interpersonales con terceros. Por ello reconozco públicamente que soy un hipócrita.
Existen personas a las cuales apenas soporto porque me parecen antipáticas, inaguantables, demandantes, porque son abusadoras y prepotentes, porque se creen el último vaso de coca-cola en el desierto, etc. Esas personas generalmente me hacen poner de muy mal humor en pocos momentos y, sinceramente, desearía que me buscasen cuando mucho una vez cada muerte de Papa. Pero esas personas, por el otro lado, se han vuelto importantes en mi vida y han calado hondo en mi ser. Por esa razón es que soy hipócrita, porque aunque son relaciones ponzoñosas para mí, el estar sin esas personas es aún peor.
No se si alguna vez lograré conseguir una solución eficaz para dicho problema, mientras tanto seguiré expresándome tan libremente como pueda tanto por éste medio como con las personas a las que le tengo mayor aprecio y cariño.
Hasta otra.
jueves, 28 de agosto de 2008
Muerte y resurrección de un iPod.
Hoy hace una semana comenzó una pequeña "racha" de desperfectos en la mayoría de aparatos electrónicos que tengo en casa. Primero el lector óptico de la Wii hizo kaput y ahora se encuentra en Madrid a ver qué pueden hacer los técnicos de Nintendo por salvarla. Luego vino, por partida doble, problemas tanto en mi ordenador como con mi iPod. El problema con el iPod fue bastante desagradable, así que se los cuento por si acaso alguna vez llegan a tenerlo.
A mi me gusta poner un solo disco de música en el iPod para disfrutarlo completamente, por lo que apenas uso 100 MB de espacio y el resto queda libre. Eso significa que, cuando me aburro de escuchar ese disco conecto el iPod al ordenador y cambio toda la música que tiene. El problema comenzó cuando el aparatico no dejaba cambiar las canciones que se encontraban grabadas. Al día siguiente el iTunes solamente se sincronizaba con el iPod una vez antes de generar el error de disco desconocido (Es decir, para el iTunes, mi iPod dejaba de existir). Leyendo los foros técnicos de Apple descubrí, aparte de la manifiesta falta de información clara y concisa para solucionar los desperfectos, que mucha gente le había pasado ese problema, que era común que los iPods se murieran de forma tan radical y que se debía a que la estática volvía polvo las memorias flash, ya que la configuración del aparatejo ese está oculta en dicha memoria. También decía que lo mejor era formatear el iPod y reestablecer la configuración de fábrica. Haciendo un truco bien cochino, logré hacer la operación, solamente para recibir el mazazo:
iTunes no puede sincronizarse con el iPod: Error desconocido (Error 1418).
Léase: Tu iPod ahora es chatarra tecnológica totamente irreparable. Si tienes suerte y consigues la factura de compra, quizás puedas dirigirte a los Espacios de Apple a ver si deciden darte uno nuevo... o venderte uno tomando el tuyo como parte de pago (Si eliges esa opción, Apple te compra tu iPod dañado al 10% del valor actual de ese mismo modelo)... o te dan el premio de consolación de los concursos: "Lo siento, pero no podemos hacer nada por usted".
Antier en la mañana me llevo todas las cosas del iPod a ver si podía hacer el cambio en El Corte Inglés, pero como era muy temprano en la mañana decidí hacer una sincronización del aparato usando uno de los ordenadores que tengo en RTVE. Me he llevado una sorpresa mayúscula cuando consigo hacer funcionar el trasto. Cuando llegué de trabajar, a las 3 PM, me puse a trastear el ordenador y hasta reinstalé el XP para solucionar el problema. Al final borré el driver de los puertos USB y dejé que se reinstalara completamente, y por fín, logré hacer la sincronización.
Esa gracia me ha mantenido entretenido durante toda la bendita semana. Quiero dejar ésto escrito como constancia tanto del problema como su solución.
A mi me gusta poner un solo disco de música en el iPod para disfrutarlo completamente, por lo que apenas uso 100 MB de espacio y el resto queda libre. Eso significa que, cuando me aburro de escuchar ese disco conecto el iPod al ordenador y cambio toda la música que tiene. El problema comenzó cuando el aparatico no dejaba cambiar las canciones que se encontraban grabadas. Al día siguiente el iTunes solamente se sincronizaba con el iPod una vez antes de generar el error de disco desconocido (Es decir, para el iTunes, mi iPod dejaba de existir). Leyendo los foros técnicos de Apple descubrí, aparte de la manifiesta falta de información clara y concisa para solucionar los desperfectos, que mucha gente le había pasado ese problema, que era común que los iPods se murieran de forma tan radical y que se debía a que la estática volvía polvo las memorias flash, ya que la configuración del aparatejo ese está oculta en dicha memoria. También decía que lo mejor era formatear el iPod y reestablecer la configuración de fábrica. Haciendo un truco bien cochino, logré hacer la operación, solamente para recibir el mazazo:
iTunes no puede sincronizarse con el iPod: Error desconocido (Error 1418).
Léase: Tu iPod ahora es chatarra tecnológica totamente irreparable. Si tienes suerte y consigues la factura de compra, quizás puedas dirigirte a los Espacios de Apple a ver si deciden darte uno nuevo... o venderte uno tomando el tuyo como parte de pago (Si eliges esa opción, Apple te compra tu iPod dañado al 10% del valor actual de ese mismo modelo)... o te dan el premio de consolación de los concursos: "Lo siento, pero no podemos hacer nada por usted".
Antier en la mañana me llevo todas las cosas del iPod a ver si podía hacer el cambio en El Corte Inglés, pero como era muy temprano en la mañana decidí hacer una sincronización del aparato usando uno de los ordenadores que tengo en RTVE. Me he llevado una sorpresa mayúscula cuando consigo hacer funcionar el trasto. Cuando llegué de trabajar, a las 3 PM, me puse a trastear el ordenador y hasta reinstalé el XP para solucionar el problema. Al final borré el driver de los puertos USB y dejé que se reinstalara completamente, y por fín, logré hacer la sincronización.
Esa gracia me ha mantenido entretenido durante toda la bendita semana. Quiero dejar ésto escrito como constancia tanto del problema como su solución.
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